14 noviembre 2009

El dilema del gobernante: ¿subir o bajar impuestos? Desde Alemania

Geraldina González de la Vega.*


“Si cometemos errores ahora, éstos serán muy difíciles de corregir. Pero si hacemos lo correcto, estaremos dándole a Alemania nuevas fuerzas”.

-Angela Merkel


México no es el único país que se debate en el tema impositivo. El nuevo gobierno de Angela Merkel, electo el 27 de septiembre e instalado formalmente el pasado 28 de octubre, ha anunciado que bajará los impuestos, esto, que ha sido recibido en México como ejemplo, es fuertemente criticado en Alemania.

El nuevo Gobierno de la coalición negro-amarilla de Angela Merkel entre la Unión y los Liberales, se comprometió mediante el Convenio de Coalición a bajar impuestos y descargar a las familias y clases medias. Ante ello, los tres partidos a la izquierda del espectro alemán (SPD, Verdes y La Izquierda) han dicho que eso sólamente endeudará al Estado, pues con la crisis el Gobierno tuvo que apoyar a las empresas y bancos quebrados, quedando con ello un boquete en las finanzas pagadero solamente, claro, con más impuestos. Las deudas del Gobierno Alemán ascienden a los 958.8mil millones de euros, y se habla de un déficit presupuestario de 86 mil millones de euros. Aún así, los socios de la coalición, Angela Merkel (CDU), Horst Seehofer (CSU) y Guido Westerwelle (FDP) han acordado presentar un programa arriesgado para generar crecimiento, que, según han aceptado, no saben si funcionará. La revista Spiegel ha calificado la política como “El Casino de Berlín” y es que el plan está siendo duramente criticado no sólo por los partidos en la capital federal, sino por varios estados, inclusive gobernados por la Unión, que ven en él una amenaza a sus finanzas. El Ministro Presidente de Sachsen, Stanislaw Tillich de la CDU, ha dicho que el programa del Gobierno de su aliada Merkel implica para su estado un boquete financiero de 200 mil millones. Berlín, gobernado por la coalición entre el SPD y La Izquierda, liderada por Kalus Wowereit, piensa inclusive acudir ante el Tribunal Constitucional.

El paquete financiero del Gobierno de Merkel promete bajar los impuestos por 22 mil millones de euros, pero al mismo tiempo promete ayudas sociales e inversiones en educación, gastos que ascienden a 49 mil millones en el ámbito federal y 20 mil en el estatal. El SPD propone dejar los impuestos como están y una política de reducción de gasto, con ello dice, el Estado sigue siendo social y no se endeuda más.

Pasados los festejos en Berlín, por el 20 aniversario de la Caída del Muro, Angela Merkel presentó ante el Bundestag, el pasado martes 10 de noviembre, su programa de Gobierno basado en cinco puntos u objetivos: el fortalecimiento de la confianza del ciudadano en el Estado, la búsqueda de soluciones a los problemas generados por el cambio en la estructura presupuestaria de la sociedad, la propuesta de un marco legal global para la protección del ambiente que considere el fenómeno de los cambios climáticos y la búsqueda del balance entre la libertad individual y la seguridad nacional.

Las reacciones de la prensa sobre la presentación del Programa de Merkel fueron positivas, a pesar de que en su discurso advirtió que vendrían tiempos difíciles y que Alemania vive una de las peores crisis desde su reunificación en 1990. También Merkel advirtió que Alemania no debe dar por sentado su dominio económico y que la crisis cambiará el balance del poder en la economía mundial. Se dijo que se ve a una nueva Merkel, pues cambió su personalidad de “mamá” a la de una líder dispuesta a tomar riesgos con la esperanza de llevar a Alemania a un fuerte crecimiento.

El gabinete del Gobierno Federal aprobó un tercer paquete de estímulo para el año próximo mediante una ley de crecimiento acelerado, también aprobó un paquete de 8.5 mil millones de euros en recortes fiscales para compañías, dueños de hoteles y empresas familiares, así como un incremento en el dinero para niños o Kindergeld.

Las rebajas de impuestos están planeadas para 2010 y se planea otra rebaja para 2011, que prometía hacerse en el marco de una reforma. Ayer el Ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, frenó las aspiraciones de los Liberales para realizar una profunda reforma fiscal, lo que deja el tema en el aire. La Canciller ha rechazado los llamados de la oposición a reducir los gastos para bajar la deuda del gobierno, pues dice “esto ahogaría la recuperación”.

Otra cuestión que parece que acabará en el Tribunal Constitucional es el dinero para niños o Kindergeld, pues parece que las descargas y cambios propuestos generan diferencias entre los hijos de los desempleados, los que viven del dinero Hartz IV (programa de ayuda social para desempleados de largo plazo) y los empleados.

La tercera cuestión controvertida son los seguros médicos, desde el Gobierno de la Gran Coalición (2005-2009) se ha intentado reformar el sistema de salud. El programa del nuevo Gobierno de Merkel propone un cambio en el pago de los seguros: hasta ahora la mitad del seguro la pagaba el patrón y la otra el empleado. Ahora se propone que se congele la mitad del patrón y vaya aumentando progresivamente la del empleado. Esto ha provocado la furia de los partidos hacia la izquierda pues dicen, no es "social" y favorece únicamente a los ricos.

La realidad es que desde las campañas, tanto el FDP como la Unión, pusieron el acento para salir de la crisis en el crecimiento, y esto implicaba el apoyo a los empleadores. Han explicado que para generar crecimiento hay que mover la economía y para ello se necesita empleo. Para que haya empleo los patrones tienen que tener la posiblidad de pagar los salarios. Hoy en día un empleado cuesta el doble de lo que realmente recibe, por ejemplo, un empleado que gana 1000€ le cuesta a su patrón 2000€ por los llamados costos adicionales al salario, entre ellos, el seguro médico. Además de que el empleado no recibe los 1000€, sino que de ellos se descuentan impuestos y cuotas sociales, entre ellas, el seguro. Aquí entra el motto de la coalición "más Neto del Bruto". Pero quienes se pronuncian en contra dicen que es un engaño pues no habrá más Neto ya que si sube la cuota del seguro, lo que se descuenta de impuestos se compensará con la cuota y al final se acabará recibiendo lo mismo. Por el lado del empleador esto se ve con buenos ojos, pues al bajarle los costos de cada empleado, puede emplear a más, lo que bajaría los porcentajes de desempleo, generaría crecimiento y bajaría los gastos del gobierno para pagar el Arbeitslosengeld (dinero de desempleo) y el Hartz IV.


Cuestión de enfoques.


*Geraldina González de la Vega, mexicana. Licenciada en Derecho por la Universidad Iberoamericana, Especialista en Acción Política del Colegio de Abogados de Madrid y la Universidad Fco. de Vitoria y Maestra en Derecho Público por la Anáhuac del Sur. Especializada en Derecho Constitucional y Político. Becaria Conacyt 2004-08 para estudios de posgrado en la Universidad Heinrich Heine en Düsseldorf, Alemania.


Autora de Gera´s Place, blog de divulgación y análisis sobre política y jurisprudencia alemana e hispanoamericana: http://gerasplace-reloaded.blogspot.com

Ha publicado artículos en diversas revistas especializadas. Autora del libro: Ouroboros. Reflexiones sobre el sentido de lo constitucional.

1 comentarios:

Edward Xibalba dijo...

Pues en USA les funciona bajar impuestos en tiempos de crisis para alentar el consumo, pero pues aquí en México es otro boleto pues son pocas las personas q pagan impuestos ... Se requiere ampliar la base tributaria , el aumento del IVA generalizado de 2% combinado con una reduccion del ISR hubiera dado muy bueno, así si que pagaban impuestos muchisimo más gente!! Pero pues lástima que nuestros gobernantes no le entren de lleno a las redes sociales para dar y recibir feedback ...

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